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POSIBLES OBRAS DE ARTE PARA REINTERPRETAR segundo as cores de cada curso

3 ANOS en VERDE – CARL WAGNER ou GIOVANNI ANSELMO LECHUGA

4 ANOS en LARANXA – SEIS NARANJAS VAN GOGH ou THE ART OF LIVING MAGRITTE

5 ANOS en MORADO – ARCHIMBOLDO

1º E 2º EP en VERMELLO – MATISSE ou  LATA DE SOPA WARHOL

3º EP en AMARELO - BANANA WARHOL ou HUEVO COCIDO URS FISCHER

4º EP en ROSA – BREADLINE DE MIRALDA ou TARTA DE DOROTHEE SELZ

Antoni Miralda (Terrassa, 1942), que este viernes se encontraba como en su casa en el Macba, mordisqueando un pedazo de pan seco de molde de color verde que previamente había cogido con absoluta espontaneidad de ‘Breadline’, una de las instalaciones que ocupa una gran sala de la pinacoteca. En ella domina la gran línea de 20 metros que forma una pila irregular de hogazas de panes azules, amarillos, rojos y verdes en cuyos extremos, cual “varita mágica”, hay una estrella, emblema del estado de Texas (la montó en 1977 en Houston), cada una con un neón, rojo para la palabra ‘sal’ y azul para el ‘azúcar’. “Simboliza la cola que la gente tenía que hacer para comprar comida cuando no había nada para comer, durante la Gran Depresión. La línea significa el hambre, que contrasta con la opulencia de la montaña de panes.

Dorothee Selz: con su obra artística ilustra el arte como el todo, y por el contrario, como el nada, como algo efímero. Toda su obra no es más que una poesía, un canto hacia el gusto, tanto pictórica, dimensional como gustativo, que se materializa a través del conjunto de todas las piezas que crea la artista.

5º EP en MARRÓN - MY NURSE MAID MERET OPPENHEIM ou PAN DE DALÍ

MERET OPPENHEIM: objeto fetiche. Tal vez los collares de papel en el extremo de los talones sugieren el aspecto doméstico a la vida de una mujer. Cocinar un pollo asado nos hace pensar en una cocina, o una cena familiar.

SALVADOR DALÍ: Para Salvador Dalí, el pan era un manifiesto estético, un antiguo fetiche y una obsesión en su obra. Para el artista, el interior de las cosas era una realidad superficial, y lo más valioso era la epidermis. Salvador Dalí representa diferentes variedades de pan, desde la barra de pan, dura y larga, al pan de payés blando, o el pan «de tres crostons», muy común en la zona del Alt Empordà. Podemos encontrar varias obras en las que el pan es el protagonista; entre ellas destacamos La cesta del pan (1945).
Salvador Dalí (1904-1989) concibe muebles hechos con masa de harina y agua, sueña con una casa construida con panes, corona su escultura homenaje al Angelus de Millet con una baguette y tapiza con panes catalanes las paredes de su museo en Figueras.
En 1926 pinta el óleo Canasta de pan: sobre un mantel arrugado, una panera de mimbre con rebanadas y un trozo de pan cuya superficie es sorprendentemente lisa. El pan es uno de los alimentos más apetecibles pero curiosamente la pintura de Dalí no nos invita a morderlo; rescatado de la oscuridad por una luz blanca, parece duro como piedra. Las líneas sinuosas, el dibujo preciso con detalles minuciosos como el trenzado de la cesta, la miga inexistente, la corteza ni crujiente ni quebradiza sino acartonada y la luz pálida, no invitan a comerlo ni tampoco a compartirlo. Justamente era la voluntad del autor, que siempre representó al pan de manera singular. ¿Es la panera un barco a la deriva en un mantel que parece un mar agitado?

6º EP en BRANCO – ESPÁRRAGOS MANET ou GOTA CON CUCHARAS CHEMA MADOZ

NOTA: MÁIS COUSAS SOBRE O PAN
El origen del pan se remonta a la utilización de los cereales en la alimentación humana, cuando cazadores y pescadores omnívoros empezaron a respetar, sembrar y domesticar plantas salvajes. Según los historiadores, diez mil años a.C., la domesticación de los cereales tuvo lugar en el suelo del Irak actual.
No sabemos si los hombres consumieron los primeros granos de cereales crudos o cocidos. En cambio sabemos que la primera preparación culinaria fue la papilla -cuyo principio es el mismo de la polenta de maíz, del porridge de avena y de la kacha de cebada- seguida por las galletas. Cocida hasta que pierde toda el agua, la papilla se transforma en una galleta dura y compacta con muchas variantes en el mundo antiguo. De todos los cereales más o menos panificables -arroz, mijo, cebada, avena, centeno, maíz- el trigo es el que mejor se presta a la panificación. Incontestable progreso técnico en la historia de la alimentación, la panificación no implica que el arte gastronómico no se haya afirmado en etapas anteriores, con papillas, panqueques, galletas y tortillas.
La invención del pan levado hacia el año 1800 a.C.se atribuye a los egipcios, quienes descubrieron la fermentación por azar. La incorporación de la levadura a la masa permite obtener un pan liviano, esponjoso y más digerible que las galletas.
Los hebreos probaron el gusto del pan levado junto a los egipcios. Pero después del Éxodo, Moisés prescribió a su pueblo que no comiese pan levado durante siete días, en Pascua, sino pan ácimo. En realidad, hay dudas de que esta prescripción atribuida a Moisés no se remonte a un tabú mucho más antiguo: el del pan sagrado, exento de la corrupción de la fermentación, que debe ofrecerse puro a Yahvé, y que se transformará en la hostia, el cuerpo de Dios vivo, nacido en Belén, palabra que significa “la casa del pan”.
En el primer milenio a. C., los griegos lograron un progresivo refinamiento en la fabricación del pan: perfeccionamiento de la molienda, adopción del horno grande (el horno actual de panadería es parecido al del siglo VI a.C.) y, también, la idea de mezclar en el pan sal y miel, hierbas y granos, aceites y frutas sutilmente dosificados. La Roma antigua incorporó la panadería y pastelería griega. La Europa medieval incorporó estos sabores, y a través de la colonización hispana, llegaron a América. Del siglo XVI al XIX, las transferencias culturales y los intercambios de productos alimenticios entre América y Europa tuvieron gran trascendencia.
En la actualidad, fermentado o poco levado, hecho con trigo o cebada, con maíz o arroz, el pan se consume en todo el planeta con técnicas de cocción variadas. Único alimento que, como el vino, está presente en la mesa desde el comienzo hasta el final de la comida, y acompaña a todos los platos. También es la base de bocados presentes en todo el planeta, como la pizza, el shawarma, la hamburguesa y el hot dog. Entre nosotros es insoslayable en la preparación de hamburguesas y panchos devenidos platos en sí mismos dentro del circuito gourmet porteño. Favorecidos por la expansión del movimiento fast food, ambos sandwichs se alejan de la categoría de comida chatarra y se convierten en bocados sofisticados. La gourmetización del genérico paty reivindica lo natural y saludable a través de panes caseros y medallones a base de legumbres, hongos, semillas, cereales y vegetales, que se completan con quesos brie, cheddar, camembert, mozzarella fior de latte y aderezos veganos como mostaza raw, honey mustard, humus. El pancho se elabora con pan de Viena esponjoso o con pan negro (con tinta de calamar) y salchichas caseras de calidad, sin conservantes, cocidas a la plancha o grilladas, que se acompañan con cebollas caramelizadas, quesos finos o salsas de mariscos y hojas de cilantro.
El pan es un motivo recurrente en grandes pintores, como en el tema de La última cena, en la cual Jesús bendijo al pan -alimento humilde por antonomasia-, asignándole su valor eucarístico.

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